Si te gusta el coco, podés hacer este postre tranquil@, es el mejor de los mejores, increíblemente delicioso y muy fácil de hacer, pero además de todo eso, no lleva absolutamente nada de harina!

Primero que nada tengo que contar la historia. Este postre lo hacía mi abuela materna, la cual lamentablemente no tuve la oportunidad de conocer, pero tengo la suerte de tener a la mejor mamá del mundo que lo siguió haciendo y lo sigue haciendo. No tienen idea lo que me costó convencerla de compartir esta receta con ustedes. Para ella es algo tan familiar, tan nuestro, que sentía que si la compartíamos pasaba a ser de todos. Y la entiendo, cuando uno tiene algo que es suyo, como esta receta, lo quiere mantener. Pero yo le insistí en lo siguiente: creo que las recetas para que se mantengan vivas hay que continuarlas de generación en generación. No importa quién las haga, cada vez que una persona cocine este postre va a pensar en esta historia, y eso es lo importante, el amor que cada persona le ponga al realizar este postre de coco. Así que cuando lo estén cocinando, les pido que lo hagan con mucho amor en nombre de Sylvia, ja. Ahí va!
Ingredientes:
2 y ½ tazas de azúcar
2 tazas de agua
1 cucharadita de vainilla
2 y ½ tazas de coco
5 huevos + 4 yemas (reservar las 4 claras para el merengue)
Merengue suizo:
4 claras + el doble de su peso en azúcar (alcanza para cubrir la superficie)
Preparación:
Prender el horno a 180º y enmantecar una fuente apta para horno de entre 22cm de diámetro. Seleccionar una que luego podamos llevar a la mesa, por si no se animan a desmoldar el postre y quieran dejarlo así Yo uso una pirex que va perfecta ya que se ve a través del vidrio).
Comenzar haciendo un almíbar con el agua y el azúcar y dejar hervir durante unos 15 minutos aproximadamente. Sacar del fuego y agregar la vainilla y el coco. Mezclar y dejar enfriar hasta que esté tibio, revolviendo de vez en cuando.

Luego agregar los huevos previamente batidos a la mezcla anterior. Revolver y colocar en el molde. La cocción se realiza a baño maría, por lo que tenemos que poner en el horno una asadera más grande que nuestro molde con 2 centímetros de agua aproximadamente (verificar de vez en cuando que no se haya consumido el agua, sino ir agregando agua caliente). Llevar al horno durante unos 40-45 minutos hasta que lo pinchen y el cuchillo salga seco, ahí retirar del horno, sino se puede secar.

Lo ideal es que se cocine pero que no se dore arriba, por lo que si tenemos horno eléctrico sería bueno comenzar la cocción con ambas partes prendidas y a los 20 minutos aproximadamente pasarlo sólo a horno de abajo. De esta manera evitamos dorarlo de arriba ya que no tiene que quedar crocante sino más bien una textura de quindim o flan.
Mientras se enfría, realizar el merengue suizo colocando a baño maría las claras y el doble de su peso en azúcar. Revolver de vez en cuando hasta que las claras estén casi calientes y el azúcar se haya disuelto (que no sientas más sus granitos). Luego pasar a batidora a máxima potencia por al menos 10 minutos. Agregar un chorrito de vainilla si les gusta.
Por último, decorar el postre con merengue por arriba y llevar a heladera al menos medio día.

Debe quedar con dos texturas diferentes, una de arriba y una de abajo, es más la gente piensa que se hace en pasos diferentes, pero no. Se separa el coco del huevo y se logra ese efecto.

Confesión: No me voy a hacer la que sé mucho de merengues. Les voy a confesar que me llevó años aprender a hacer uno bueno, hasta que leí tres recetas de merengues suizos y cambié la batidora a una planetaria o con más fuerza que la mía. Ahí supe lo que era hacer un buen merengue y no lo cambio por nada. Ojalá que prueben hacer lo que les digo y logren la satisfacción de haberlo realizado!
Opción: este tip lo incorporé el otro día cuando lo hice y me quedé corta de merengue. Le agregué copos de dulce de leche por arriba combinado con el merengue. Quedó exquisito, qué mejor combinación!

